De acuerdo a reportes demedios de prensa internacionales, varios testigos son los que han visto a Adele fumando cigarrillo tras cigarrillo, como toda una chimenea. Y es que siendo su nuevo novio Simon Konecki también un adicto al tabaco, a la hermosa artista se le hace muy difícil dejar este muy dañino hábito.
"El cigarrillo reduce la habilidad que el cuerpo tiene de sanar y, además, causa mucha irritación. Asimismo, el riesgo de infección se duplica. El hábito de fumar es muy disuasivo, sobre todo para las mujeres porque hace que sus voces sean más roncas y tengan tonos más bajos", afirma la prensa.
Lamentablemente, todo parece indicar que Adele no tiene ninguna intención de dejar sus preciados cigarrillos. Ni por los problemas que ya le han ocasionado en la garganta, ni por el gran riesgo que ellos significan para otros órganos de su cuerpo, como sus pulmones.
Y es que, en repetidas ocasiones, esta popular artista ha sido muy franca en reiterar que no tiene planeado dejar de fumar:
"Dejé de fumar por dos meses y eso me puso muy molesta. Tuve laringitis una semana antes de que el disco saliera a la venta y eso me dio mucho miedo. Dejé de fumar, de tomar y comer elementos cítricos y picantes, y también dejé la cafeína. Me sentí demasiado aburrida. Mi voz mejoró cuando dejé de fumar. Tras una semana, noté que todo había cambiado. Pero prefiero que mi voz empeore un poco a que yo deje de tener diversión en mi vida", afirmó Adele.
A sus 23 años de edad todo parece indicar que esta inglesa aún no aprende que sus actos pueden tener repercusiones muy fuertes e irreversibles.
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